casa batlló

¿Todavía no conoces la Casa Batlló de Barcelona?

La Casa Batlló de Barcelona se sitúa en el número 45 de Paseo de Gracia, muy cerca de la Casa Milà o Pedrera. Fue construida entre 1904 y 1906 en el centro de Barcelona y en la avenida más importante de la ciudad, en Paseo de Gracia. Allí, podrás descubrir esta joya arquitectónica que tanto recuerda a la naturaleza con el Modernismo, y que refleja el gran genio que llegó a ser Antoni Gaudí.

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Su voluntad estética iba muy ligada a una funcionalidad precursora en su tiempo: l ventilación de la casa a través de los grandes ventanales no fue un elemento que se desarrollaría como concepto arquitectónico en el racionalismo ya en la década de 1930. 

Los orígenes de la Casa Batlló

La Casa Batlló de Barcelona fue un encargo de la familia Batlló, una de las familias más importantes y más adineradas de la Barcelona de principios de siglo.

Josep Batlló i Casanovas se caracterizó por ser un rico industrial de la capital catalana y estaba dotado de una gran sensibilidad por el arte y la arquitectura. Junto a su mujer, Amàlia Godó, decidieron encargar a Gaudí la remodelación de una casa que recientemente habían adquirido recientemente.

Un paseo por la Casa Batlló

Son 5.000 m2 los que componen la Casa Batlló de Barcelona, en el Paseo de Gracia. La casa consta de una planta baja, un patio de luces, otras tres plantas (planta principal, planta noble y primera planta), así como una azotea.

La fachada

Si existe un aspecto que llame más la atención de la Casa Batlló de Barcelona, ése es su fachada. En él, no sólo podrás ver excéntricos balcones que mucho recuerdan a máscaras o murciélagos, también lo que conocemos como el trencadís: vidrios de colores y discos de cerámica rotos pero a su vez incorporados a la pared con mucho sentido arquitectónico.

En la parte más alta de la fachada, se encuentra la representación del lomo de un dragón. Aunque es necesario tener mucha imaginación para vislumbrar el aspecto de este animal, los colores de la azotea recuerdan al dragón.

La Casa Batlló no es sólo el paradigma de la etapa naturalista de Gaudí, también expresa la voluntad de dar funcionalidad a cada parte ornamental de la casa: he aquí la peculiaridad que la convierte en un edificio digno de visitar.